Arbutus unedo L.

 

Madroño

 

Familia:

Ericaceae

Etimología:

Arbutus unedo deriva del latín "arbor" que significa "arbolillo" y de "unus" (uno)- "edo"(comer), que quiere decir  "comer sólo un fruto"

Hábitat más frecuente:

Laderas, encinares y roquedos. Al igual que todas las ericáceas prefiere suelos silíceos.

Época de maduración:

 Florece escalonadamente desde octubre hasta diciembre y los frutos tardan un año entero en madurar, por lo que no están listos hasta el final del año siguiente.
 

Descripción:

Arbusto o arbolillo de uno a cinco metros, máximo 8 m. Tronco de corteza pardo-rojiza, acentuándose este último tono con el tiempo. Esta corteza es muy delgada y se presenta agrietada longitudinalmente, con largas escamas que se van separando con los años. Hojas brillantes de color verde oscuro por el haz y algo más claro en el envés, elíptico-acuminadas y base atenuada, alternas, dentadas; nervio central más claro; pecíolo corto, rosado. Se tornan rojizas en el invierno. Flores blancas o cremosas, a veces algo rosadas, en forma de urna y reunidas en inflorescencias péndulas, que nacen en otoño juntamente con los frutos maduros. El fruto es una baya primero amarilla-anaranjada y posteriormente roja en la madurez. con carne amarillenta, tardando un año en madurar,  puede presentar flores y frutos a la vez.

Curiosidades:

es un árbol que brota con mucha fuerza después de un incendio o de una tala. Los frutos si son consumidos en abundancia provocan dolor de cabeza y pueden llegar a emborrachar por su contenido alcohólico. En Aragón se le denomina  modrollo y corgoño.

Comestibilidad:

Los frutos son comestibles, de sabor y aroma delicados con los que se puede preparar mermeladas y bebidas alcohólicas.

Estatus de protección:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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